La idea de montar el Instituto Camelias de Oftalmología responde al deseo de su director el Dr. Germán Arango García en la década de los noventa siguiendo modelos existentes en Estados Unidos y otros países de disponer de unas instalaciones propias en las que poder realizar las consultas, exploraciones e intervenciones quirúrgicas de su especialidad en el mismo lugar, creando una situación más cómoda para el paciente al tener todos los servicios centralizados.
Fue uno de los primeros centros que se abrió en Barcelona con este planteamiento.
La ubicación es una via conocida de fácil aceso y bien comunicada, ya sea con transporte público o privado puesto que cuenta con diferentes aparcamientos en los alrededores.